El Banco de Alimentos dejará de repartir a 30.000 pobres si no encuentra un almacén

Treinta mil personas sin recursos económicos comen cada día gracias al reparto de víveres procedentes del Banco de Alimentos de Granada. Pueden dejar de hacerlo si se consuma la amenaza que planea sobre esta entidad benéfica: en menos de dos meses dejarán de ingresar los 1.800 euros que les cuesta el alquiler de una nave donde almacenan las 1.100 toneladas de productos comestibles para repartirlos entre los más necesitados de la ciudad y la provincia. «Si no tenemos un almacén no tendremos donde guardar esta comida», apunta el presidente de la entidad, Francisco Taboada.

El Banco de Alimentos dispone de una pequeña nave en MercaGranada utilizada de despensa para los productos perecederos que les regalan los mayoristas. Pero solo los perecederos. El resto de alimentos cedidos cada cuatrimestre por el Fondo de Garantía Agraria se guardan en otra nave, que están a punto de abandonar por la falta de dinero para pagarla. «Necesitamos un almacén de 400 metros cuadrados como mínimo, lo ideal sería que estuviera en MercaGranada junto a la otra que tenemos. A nosotros nos ahorraría mucho tiempo y trabajo».

El Banco de Alimentos remitió una carta al Ayuntamiento solicitando una ayuda para adquirir una nueva nave en previsión de lo que se avecinaba. Hubo contestación, pero no una solución. «Somos de los pocos bancos de alimentos de todos el país que carecemos de almacén propio y es una pena que las Administraciones públicas u otro tipo de entidades no arrimen más el hombro por los más necesitados de la provincia», apostilla Taboada.

El número de instituciones que recogen alimentos del banco granadino son 170 y las necesidades van al alza. «La crisis a quien más toca es a los sectores más vulnerables de la sociedad que son los más necesitados y son precisamente estos los que vienen pidiendo ayuda».

Unas cien empresas granadinas colaboran con esta entidad benéfica de forma regular. La leche, el aceite, los paquetes de arroz o legumbres son la tabla de salvación en pleno apogeo de la crisis para esos comedores sociales o centros asistenciales para indigentes repartidos por toda la provincia: más de treinta mil bocas que sin este sustento se verían obligadas a buscarse el plato de comida diario de otra forma. Quizá buscando entre los desperdicios que restaurantes y supermercados dejan en los cubos de la basura.

«Necesitamos el almacén con mucha urgencia y si no llega nos veremos obligados a dejar de prestar el servicio que damos en estos momentos», sentencia.


Fuente: Ideal, 3 de noviembre de 2008



22/09/2009
 
Plza del Carmen (Ayuntamiento de Granada), Planta Baja
Actualizado a 09/09/2010
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