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El presidente de CajaGranada reafirma que la autonomía de la institución “no se ha puesto en cuestión en ningún momento”, durante la última jornada del curso de verano sobre el Milenio |
La última jornada del curso ‘El Milenio: Granada, pasado, presente y futuro’, organizado por la Oficina del Defensor del Ciudadano, ha completado hoy el análisis de la historia de la ciudad con una mirada a la Granada morisca de la mano del catedrático Manuel Barrios Aguilera. Tras esta intervención, dos piezas clave en el presente y el futuro de Granada centraron la atención del curso: la Universidad y CajaGranada. El vicerrector Miguel Gómez Oliver se encargó de analizar a fondo la posición de la institución académica y el presidente de CajaGranada, Antonio Claret García, abordó la situación financiera del país y de la ciudad, en un momento en que la caja granadina centra todas las miradas.
El catedrático Manuel Barrios Aguilera trasladó al auditorio a una etapa de la historia de la ciudad tan determinante como desconocida en muchos aspectos para la gran mayoría y cuyo conocimiento puede ser de gran utilidad para plantear un correcto enfoque de la multiculturalidad y para evitar los errores del pasado. Barrios abordó momentos decisivos como la Toma de Granada y la firma de las Capitulaciones de 1491 entre los Reyes Católicos y Boabdil, que fueron, apuntó, “sorprendentemente generosas”, puesto que los musulmanes, según este documento, conservarían sus casas y hasta su religión. “Pero la presión de los vencedores sobre los vencidos fue tal que las Capitulaciones pronto se quedaron en agua de borrajas”, aclaró. El catedrático continuó explicando las Nuevas Capitulaciones de 1502, que implicaban la conversión general y supusieron el paso de la Granada mudéjar a la Granada morisca. Este último periodo, entre 1500 y 1570, concretó, “bien merece denominarse así, ya que entonces la mayoría de la población en Granada era morisca”. En los años siguientes, “la convivencia se fue deteriorando” y finalmente se llegó en 1610 a la expulsión de los musulmanes de Granada, narró Barrios, que también hizo mención en su relato a los decretos de 1526 del emperador Carlos V, con los que nació la Universidad de Granada, entonces concebida como un instrumento “para luchar contra ‘las tinieblas’, es decir, contra la religión islámica”, apuntó.
Precisamente en la conferencia posterior, el vicerrector Miguel Gómez Oliver hizo un repaso a la historia de la institución académica granadina, citando, por ejemplo, el momento de impulso que protagonizó en el siglo XIX y el tremendo golpe que sufrió durante la guerra civil, en la que llegaron a ser fusilados cinco catedráticos incluyendo al rector. “La Universidad renació con la democracia”, apuntó Gómez Oliver, que destacó el papel de la Ley de Reforma Universitaria. Asimismo, el vicerrector profundizó en la posición que ocupa actualmente la Universidad de Granada, citando datos como que esta institución aporta el 4% de los titulados españoles y el 4% de la producción científica del sistema universitario del país, mientras que sólo ocupa un 2,5% del territorio y abarca a un 1,9% de la población. Destacó también el número de contratos y convenios de investigación que firma y las empresas de base tecnológica que nacen de la UGR, así como la posición prestigiosa que ocupa en los rankings de universidades. “Somos cazadores de sueños y vamos a cazar el sueño de una Universidad capaz de dar un salto cualitativo en investigación, desarrollo e innovación, para lo que contamos con el PTS”, resaltó el vicerrector, que apuntó también otros sueños que persigue la UGR, como el de convertirse en uno de los diez campus españoles de excelencia internacional y el de abaratar los costes de la vida de los estudiantes. “La Universidad tiene con la sociedad la responsabilidad de lograr bienestar, dinamismo económico y el fortalecimiento de la sociedad civil y de la ciudadanía democrática”, concluyó.
El presidente de CajaGranada, Antonio Claret García, por su parte, ofreció un resumen aclaratorio sobre las causas y el desarrollo de la crisis en la que el país y el mundo se encuentran inmersos y lanzó algunos apuntes para el futuro como que “el fundamentalismo del mercado ha demostrado su ineficiencia y por tanto, los estados volverán a tener un papel importante en la economía”. Además, consideró que la crisis ha tocado fondo: “Estamos en el punto más bajo, así que a partir de ahora empezaremos a crecer”. En este sentido recordó que las previsiones del FMI (Fondo Monetario Internacional) auguran ya el año que viene un crecimiento positivo para los Estados Unidos. “La Unión Europea y España lo seguirán unos seis meses después”, auguró el presidente de la caja granadina, que también resaltó la buena salud de la institución financiera y reafirmó la intención de mantener la independencia de la misma. “Los órganos de gobierno han tomado una decisión clara y la seguirán manteniendo”, aseveró, “independientemente de los problemas existentes en el sistema financiero”. En este sentido, apuntó a otros recursos para hacer frente a la situación evitando la fusión: “Tenemos que comprar el dinero más caro y tenemos que llevar un control en la gestión del riesgo y habrá que explorar los sistemas institucionales de protección para mejorar nuestra eficiencia”, afirmó. “Pero la caja se queda en Granada. Eso es algo que no se ha puesto en cuestión en ningún momento y todo lo demás son especulaciones”, zanjó.
Por otra parte, en la mesa redonda de ayer, con representantes de los empresarios y de los sindicatos, también se aludió a la situación económica y a las perspectivas de Granada. Francisco Ledesma, de la CGE, reclamó que se acabe con “la marginación que viene sufriendo Granada” y denunció las “ventajas competitivas” que tienen empresarios de otras provincias que, con el AVE, “pueden estar en Madrid en un par de horas”. “El Milenio no puede quedarse en una serie de actividades culturales. Tiene que convertirse en un motor de desarrollo. No creo que Granada haya tenido una oportunidad semejante en muchos años”, afirmó. Por otra parte, Manuela Martínez, de UGT, pidió que se abandonara el victimismo y apostó por luchar por “una Granada más humana, inclusiva, socialmente cohesionada, ecológica y económicamente sostenible y tecnológicamente avanzada”, y apuntó a la crisis como “una oportunidad para alterar las pautas de contratación”. Y por último, Ricardo Flores, de CCOO, recalcó que “no se puede basar el desarrollo económico en determinados sectores y en una producción con mano de obra de bajo coste”. Consideró que “es necesario crear un proyecto definido que nos guíe” y en este sentido apuntó, por ejemplo, a “un cambio de cultura empresarial” y a “explorar nuevos yacimientos de actividad”.
Finalmente, el curso se ha clausurado con la entrega de diplomas y con la intervención de Juan Francisco García Casanova, que es el director del Centro Mediterráneo de la Universidad, lugar donde se ha celebrado el curso. “Se tiene miedo a un horizonte chato para esta ciudad”, apuntó el director, que señaló que “hay que perder el miedo y para perder el miedo hay que arriesgar”.
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